Hola Ana, yo fui estudiante de un instituto público de barrio conflictivo y mis compañeros de clase eran, en sus mejores días, todo eso que describes. Éramos como 5 o 6 los que bueno… Yo no le hacía la vida imposible a los profes, pero no era precisamente un ejemplo tampoco. Sacar provecho de la clase era horriblemente difícil, a veces porque con todos los demás era imposible, y otras veces, porque acababa sucumbiendo a las risas, las peleas o el jaleo, no te voy a mentir. Y recuerdo la frustración de profesores y profesoras, sus caras conteniendo las lágrimas, irse de clase cansados, derrotados.
Pero algunos cambiaron nuestro mundo, el de aquellos 5 o 6. Llegamos a bachiller, a la selectividad, a la universidad, a tener opciones. Fue gracias a estos maravillosos profesores, recuerdo los nombres de todos, cosas que me enseñaron, y han pasado muchos años.
Por supuesto elige lo que quieras hacer en la vida, faltaría más. Aquí, en UK o donde quieras, y no lo sientas como una derrota. Las niñas del ramo de flores se van a acordar de ti toda su vida, seguro. Cambiar el mundo de uno sólo de tus alumnos, ya es muy, muy grande.