Tu hermana está acostumbrada a que le permitas todas sus tonterías. Ella, como es así, cree que tiene derecho a pasar por encima de todo el mundo. Tú le has puesto un límite, y no mira su comportamiento, sino tú reacción. Tú madre, le quita importancia porque es más cómodo que tú sostengas todo. Si no te habla, mejor. Lo que has sufrido es una agresión en toda regla.