He alucinado con el comentario de Didi, qué cruel y qué burra eres hija, ¿Con qué necesidad? Te voy a decir una cosa, tú no eres la única que fue a un instituto de salvajes, yo también entre el 96 y 2000, cuando la gente me preguntaba a qué instituto iba se llevaban las manos a la cabeza, una profesora terminó ingresada en un psiquiátrico, siempre tenía la cara pálida y ojerosa como un fantasma, escupían en su silla, dejaban compresas manchadas de sangre pegadas en la pizarra, la mujer estaba sobrepasada y a mí me daba mucha pena. A otra la vi coger una mesa del aula y lanzarla por los aires. Lo normal es que un profesor se dedique a enseñar y que los niños vengan mínimamente educados de casa al menos lo suficiente como para no ser unos animales sin empatía. Te aseguro que mi sobrino no se comporta así con ningún profesor porque sabe que hay consecuencias. Los profesores son profesores, no trabajadores sociales para tratar con delincuentes potenciales.