Yo vengo a hacer un poco de abogada del diablo. El buenismo está genial, y claro que de una noticia como esta siempre se alegra uno. Ahora bien, coincido contigo, autora. No era el momento. Lo siento por tu hermana, pero no. Las bodas son el momento de los novios, está claro. Podrá parecer infantil o egoísta, pero yo lo veo así. La excusa del «así no tengo que ir contándolo uno por uno» es de chiste. Ahora hay grupos de whatsApp para todo, redes sociales y mil formas de organizar una quedada con amigos y familia otro día y dar la noticia.