«Lo siento, pero vengo de darle la eutanasia a mi perra en el veterinario y ahora mismo no puedo hablar. Necesito irme a mi casa a llorar.» lo dices con cara de pena y sigues caminando.
O «Lo siento, vengo del médico y me acabo de enterar que no soy fértil y no voy a poder tener hijos. Necesito irme a mi casa a llorar.»
Creo que esa respuesta es educada, no ataca a tu interlocutor, no es el tan manido «Tengo prisa» y nadie te lo puede rebatir.
Yo también estoy hasta el chichi de la gran interrupción que supone la visita del Papa, pero mira, una excusa para no salir a la calle.
Un beso XD