Te quejas mucho de que la casa es de tus suegros, que no la sientes como tuya, etc pero egoistamente bien que estás aguantando por no poder pagar una hipoteca o alquiler. Que por cierto, en una casa alquilada o en casa de tus padres tampoco sería realmente tu casa, en el sentido de que podrías o no podrías hacer lo mismo que en la casa donde vives ahora.