Preciosa no lo vuelvas a pensar. Es un pobre zoquete que no merece tu tiempo. En la adolescencia un imbécil de turno me dejó plantada. Por la noche le escribí un mensaje ‘siento no haber acudido, no me apetecía’. Fue por orgullo total, preferí que pensara ‘qué puta, tampoco ha ido!’ a que me imaginase plantada como un cáctus. Que les den! Siempre llega alguien que te acaba mereciendo, y lo reconocerás rápido, no te agobies :-*