A la suegra no la vas a corregir a estas alturas. Entonces, o cortáis relación, o asumís su charleta sin darle importancia, por mantener la armonía familiar. Lo importante es educar correctamente a vuestros hijos en que tengan sus gustos, sus valores, sus opiniones y el respeto hacia los demás. Y les explicáis que la yaya es de otra época y que no entiende algunas cosas, que cuando les hable de estos temas digan amén, y no le hagan caso.
Si sigue con la cantinela, lo que va a ocurrir, sin que hagas nada, es que en breve a los niños les generará rechazo, dejarán de estar cómodos con ella, no querrán ir a visitarla ni quedarse con ella, y poco a poco se enfriará el asunto hasta que en vuestra casa digan en privado que la yaya chochea y que no están a gusto con ella.