Hola,
Yo tardé un tiempo en dejar de decir «mi marido», pero cuando lo decía me daba cuenta y cambiaba, son costumbres, después opté por llamarlo por el nombre, ni siquiera «mi ex» porque considero que no es nada mío, igual que mi suegra, mi cuñada… Opté por abandonar ese lenguaje por el de «la madre de», «la hermana de»… Me facilitó más el desarraigo. Parece una tontería pero no lo es.
Mi consejo es que lo hables con él porque quizás no se da cuenta y no lo ha superado.