Antes de nada: tus padres no te odian. Simplemente tienen otras metas en la vida y unos valores un pelín atrasados. Lidiar con unos padres así es muy complicado y en el momento que puedas independizarte tu relación con ellos seguro que mejora mucho. Mientras tanto ármate de paciencia y lucha por lo que realmente te gustan… los padres no siempre entienden las decisiones que toman sus hijos, pero cuanto más empoderadas nos vean menos se meterán en nuestras vidas.
Suerte!