Te he leído y me he visto a mi misma en tu historia. Yo viví esto hace muchos años, ella era la secretaria de la empresa familiar y yo la tome como mi amiga al punto de llevarla a mi casa y en fin, darle mi cariño y apoyo. Yo en ese tiempo tenía mi novio y cometí el mismo error que tú. Nos fuimos a cenar una noche y en determinado momento de la noche me levanté de la mesa y cuando regrese los encontré besándose. Vino el sinfín de disculpas pero ya no había marcha atrás. Ellos siguieron juntos e incluso se casaron pero el tiempo es el mejor juez y pone todo en su lugar. Años más tarde ella le puso los cuernos y se fue todo al garete. Ahora están divorciados. Mi consejo? Llora todo lo que quieras, saca todo ese dolor que llevas dentro, pero NUNCA te sientas responsable de esa situación, evidentemente toma tiempo y no es fácil. Necesitas vivir tu «duelo» pero créeme que el tiempo es justo y pone todo en su lugar. Te lo dice alguien que lo ha visto con sus ojos. Mucho ánimo bonita