Ah, y debo añadir que, esto de esperar a que nos llamen lo desarrollé después de hacer el tonto muy fuerte con un chico al que, durante muchos meses yo llamé y envié mensajes. Y él decía que sí a todo, pero luego nunca, digo, nunca, apareció si yo no le daba pie.
Quería dejar claro que me di muchas tortas, y que todo se aprende.
Un saludo