Me siento totalmente identificada con lo que dices. Yo nunca he estado delgada, pero he tenido épocas yoyo. Ahora mismo estoy casi en mi peor peso, pero aún así, tengo esas miradas de mis padres juzgándome. Y sigo sintiendo que me juzgan. Pero es que las tenía en épocas que adelgazaba también, porque me veían que iba bien y sentían que en seguida me iba a ir por donde no era y a coger todo el peso. Incluso ahora que estoy viviendo en Corea, cuando les cuento «pues he comido tal», me dicen «ten cuidadooooo…». Y al final todas las conversaciones y toda tu vida gira alrededor de tu puñetero peso. Yo he hablado muchas veces con mis padres de esto (sobre todo con mi madre, que es la más pesada con el tema), y no entienden que me enfade por tenerme todo el día con el mismo tema. No saben que es totalmente tóxico para mí. Y también tengo a mi abuela, cuando estaba comi ex, que era delgado, lo primero que comentó fue lo delgadito que estaba. Mi hermano adelgazó mucho (estaba normal, ahora está delgado) debido a una diabetes, y se pasa el día diciendo lo bien que está… Pero es difícil lidiar con esto. Porque realmente ellos están convencidísimos de que esta es la manera de hacernos «cambiar el chip»… Por eso ahora estoy tan feliz viviendo a mi bola y sin tener que aguantar estas cosas, aunque suene triste…