Madre mía… A ver, sin tener más información de contexto, yo diría que la crisis, por parte de él, ha debido gestarse desde hace bastante tiempo y ahora sale con esta explosión así, por peteneras. Vamos, que una pareja no es feliz como un anís y de repente uno de los dos se despierta con esto, tiene que venir de algo que viene larvándose hace tiempo. ¿Te ha hecho comentarios anteriormente por tu peso que te llevara a pensar que eso es algo importantísimo para él (menudo gilipollas) y que le estaba afectando? ¿O ha venido de golpe? Porque me suena a dos posibilidades:
A) Tiene un rollo con otra y busca una excusa para dejarte o para que le dejes y poder vivir la vida. Se ha cogido al peso como podía cogerse a cualquier otra cosa. Déjame que te diga, de paso, que con tu estatura tampoco estás mórbida, aunque esto no es lo importante de lo que estamos hablando.
B) Tu marido es un superficial de mierda que vive inmerso en su grupito de Barbies y Kens y eso es más importante para él que tú. Y, además, un controlador de los cojones maltratador. ¿Dinero por adelgazar? ¿En serio?
C) Nos falta información y existe, por decir algo, algún desorden alimenticio por tu parte que desconocemos y que ha llevado a te descontroles de peso. En ese caso, su actitud y sus formas siguen ser disculpables en ningún caso, pero quizás es su manera estúpida de manifestar frustración por una situación que no sabe cómo abordar, que es que tú tengas este problema y él vaya viendo cómo se agrava sin poder resolverlo. No sería el primero que reacciona así, como si solucionara algo.
Dado el panorama, primero intentaría averiguar de dónde ha venido la pataleta, si es la opción B o la A, o bien la C. Por saber a qué atenerse, más que nada. A partir de ahí, y en cualquier caso, tienes un panorama difícil y complicado por delante. Si es la C, su reacción es explicable pero no disculpable bajo ningún concepto. Lo primero es quererte tú, examinar tu vida y tu situación y saber si te compensa estar con alguien así (teniendo en cuenta que puede reaccionar igual si alguno de tus hijos no cumple sus expectativas). Si decides que nadie tiene derecho a tratarte así y que te divorcias, ánimo y fuerza, reina, porque sin trabajo tu camino será más duro aún.Pero se puede encontrar la paz, aunque el camino sea largo y difícil. Piensa en cómo quieres verte dentro de 10 o 15 años.