Suelen ser cosas que pasan, puede que ni te guste de verdad, que solo te caiga bien o te parezca resulton o incluso que te gustaría salir con el si no fuera porque ya estás con tu novio.
Lo que te hace falta es distraerte e intentar dejar de pensar en el. Aunque antes, yo haría como una especie de despedida: piensa en todo lo que tengas que pensar de él, y ya luego se acabó.