María, si no te sientes culpable al hacerlo tampoco deberías ocultarlo. Por tanto, según mi punto de vista, esta chica debería contarselo a su marido ya que es algo «natural como la vida misma».
Y que él decida, si quiere ser tan natural como ella y dejarse llevar por los impulsos, o no quiere una vida así.
Ella tiene derecho a elegir, pero él también.
Respetemos a quienes son liberales (o como quieras llamarlo) y repetemos a quienes no quieren serlo.
Un saludo