A quién le gusta el BDSM, no es raro que se enganche. En mi experiencia, yo lo incorporo de manera ocasional y mezclada con el sexo vainilla. Es muy intenso y si tu vida sexual vainilla no está siendo muy satisfactoria, más. Cuidado con el enganche a la adrenalina y la cordura siempre por delante.
El sexo tiene la cualidad de sacar nuestras ansiedades a la luz y saciarlas o aumentarlas. Si tenemos un complejo con nuestro cuerpo, en la cama nos afectará el doble. Si estamos estresadas, afecta al deseo. Plantéate que es lo que te da el bdsm que ya no tienes en el sexo vainilla. Puede que necesites relajarte y no tener que controlarlo todo y por eso te gusta más el rol sumiso. Puede que estés en una etapa complicada en el trabajo, los estudios o con tu pareja. Puede ser mil cosas.
En todo caso, no hay nada de malo en que te guste sólo unas prácticas. Lo importante es que tengáis cabeza los dos, id a talleres de primeros auxilios y la seguridad lo primero. La asfixia da morbo, pero es muy peligrosa y os recomendaría que la dejarais a un lado hasta que podáis hacerlo con cabeza. La asfixia no es tontería.