Uf, querida Claudia, lamento tanto lo que te pasó!! Una siempre se culpa, pero NO fue tu culpa, y si es necesario dilo cada día frente a un espejo!! A veces escribir una carta, ya sea a tu agresor, o a tu «yo» del pasado que no escuchó a sus padres (cosa que la mayoría hicimos cuando jóvenes) como desahogo ayuda mucho, luego esa carta la quemas y una se saca un gran peso de encima.
Creo que si lloras durante tu actividad sexual, aún hay cosas que sanar, y ahí puedes ver si con psicólogo o alguna otra terapia que te pueda ayudar, ya que eres muy jovencita y no es la idea que sufras por siempre con algo que debería ser agradable y placentero.
Después del día que le dije a mi novio que había sido víctima de abuso sexual en mi infancia las relaciones sexuales se volvieron mucho más agradables.
Te envío un fuerte abrazo!!!!!!!!!!!!!!