En mi caso yo mido 170 cm y peso 60 kg y mi novio mide 178 cm y pesa 53 kg, aunque tiene sus abdominales no muy marcados que me flipan jejeje la espalda más ancha que yo y las piernas más finas.
La cosa es que a mí no me han dicho nunca nada de eso, al revés, son sus amigos y su familia los que han llegado a «sorprenderse» de que hubiera «conseguido una chica como yo». Le preguntan que cómo lo ha hecho, me preguntan que cómo de malo es el sexo con él (a él le dicen que no le preguntan porque saben que todo le parecerá maravilloso), que por qué estoy con él… hasta hicieron apuestas para ver cuánto durábamos. A día de hoy llevamos un año y tres meses y ninguno ha ganado la apuesta, le adoro y le estoy ayudando a engordar porque él quiere (de manera sana y amando su cuerpo tal y como es).
La cosa está clara, si no es porque una está gorda es porque el otro es un «flacucho», y si no ya encontrarán otra cosa por la que criticar… qué pereza.