Pues no hay ninguna necesidad. De entrada, de decirte qué talla puedes o no puedes probarte. Como si te quieres probar la tienda entera. Ya verás tú cómo te queda. Luego, de llamarte cosas cariñosas como si te conociera de toda la vida o te tomara por idiota (es la única razón que encuentro para llamar chuli a una clienta). Y para terminar, un/a vendedor/a como es debido te dará la prenda, esperará a que te la pruebes, te preguntará qué tal y dejará que tú decidas lo que te salga de las narices. Pero será profesional y no te tratará con condescendencia ni te mirará con desaprobación.
Aquí para ti hay de todo… mientras te dé la gana y lo pagues.