El cobarde es con el que mantengo ahora una «relación» de un día al mes. Cuando nos vemos saltan chispas, me dice que me quiere. Cuando me armé de valor para decirle que lo quería para algo más puso de excusa a sus hijas adolescentes que viven con él. Como si fuese el único, como si fuese el único. En fin, hago de tripas corazón y hasta que me canse de la situación.