Yo creo que el tema (la discusión/el debate), debería centrarse en el punto dos, como bien determinas.
Ambos (en una pareja) son libres. Él y ella. Por mucho que la relación sea cerrada/monógama. Ni ella le pertenece a él, ni él le pertenece a ella. Como tampoco le pertenecen sus sentimientos (independientemente de que estén, repito, en una relación cerrada y monógama).
Cuando eso de arriba se da (creer que los sentimientos de la otra persona son tuyos), surge no sólo la toxicidad, sino una idea de amor romántico que no permite a la relación continuar sin que surjan los celos, las dudas… y por tanto (que en algún momento), se proyecte «odio irracional» hacia terceras personas.
En fin…