Yo soy dependienta en una tienda de las grandes, donde he de decir que tenemos hasta la talla 60.
Pues bien, hoy en mi puesto de trabajo, probadores, una mujer me ha dicho que claro «con la cara tan bonita que tenia, no entendia como podia estar gorda»… le he sonreído y dicho que todas estamos como queremos estar. Gasto una talla 40 y la señora muchas más. No entiendo la gordofobia de las que no aceptan su propio cuerpo.