Ayyyy, mala miga veo yo.
Yo di con un chaval que actuaba así. Lo conocí en un cursillo de portugués y luego nos fuimos de Erasmus a Portugal con un grupo de compañeros míos a las pocas semanas, y nada más pusar Portugal, estaba muy pendiente de mí: me silbaba sexy, se sentaba a mi lado, me preguntaba si tenía novio, me gastaba bromas, y con el tiempo de convivencia, me vino con el tema de «dormir» ly caí…). Yo con 33 y él con 24 inmaduros años.
Fue el único chico con el que he estado y el 1° que me besó y metió mano (hasta donde le dejé). Con los demás actuaba muy bromista y pesadísimo con según qué coñas; conmigo, un gatico indefenso, dulce pero torpe. Al día siguiente de dormir, pasó de mí, y en la misma casa. Luego se dedicaba a mirarme por casa (en la cocina, al pasar al baño…), y no sé si con idea de «la he cagado, esta tía me gusta» o «mira que eres una idiota (yo, por pararle los pies cuando durmió conmigo). O quizá no le gustaba o sí, me daba igual, era un niñato, iba a lo que iba y aquella bobada de dormir era un juego.
La convivencia a raíz de eso se resintió, hablé yo con él pero no supo gestionar él el tema. Me agectó en su día, pero hoy me rio y ya ni recuerdo el beso que me dio, que fue el 1° y hasta ahora único.
Saca la conclusión que quieras, pero yo veo en tu caso que es parte de un juego para ver si te pilla.