Patricia, mil gracias por contestar. Pues respondiendo a tu pregunta, el se enteró de que yo sabía todo el percal y pasó un mes en el que ni siquiera me habló para pedirme perdón ni nada. El problema era que en unas semanas nos íbamos de viaje unos días juntos con un par de amigos más y yo no sabía que hacer. Al final como tenemos tan buena sintonía, fue muy fácil poner de nuestra parte y acabar comportandonos como siempre, con bromas y risas. Despues del viaje quedamos para hablarlo y le perdoné. Pero la suma de esto más la última discusión me hace replantearme si de verdad merece la pena seguir detrás de una amistad que la otra persona no valora.