Estoy de acuerdo en que cada uno siente a su manera, supera las cosas a su ritmo y que cada cuál hace con su vida lo que crea oportuno. Pero yo viví algo parecido, pero en este caso fue una dura y larga enfermedad que lo fue apagando lenta y dolorosamente. Aún sabiendo el desenlace que aquella historia tendría, fue un palo muy grande para todos. Su pareja de muchos años tardó muy poco en «rehacer su vida» y lo pongo entre comillas porque aunque ella juraba estar enamorada y que la cosa iba enserio, su repentina historia de amor terminó como empezó… rápido, muy rápido. Pero fue lo que ella necesitó en ese momento para recomponerse y seguir con su vida. De esto ya hace unos años, y aunque en aquel momento me molestó un poco que, aparentemente, rehiciera su vida tan rápido, hoy entiendo que necesitaba llenar ese gran vacío de alguna manera. Y todavía hoy, si nos encontramos y hablamos del pasado ella nombra a mi amigo con todo el cariño del mundo. Puede que sea el caso de esta chica, o puede que no, pero que haya alguien nuevo en su vida no significa que no amara a tu amigo, ni que lo haya olvidado o haya dejado de dolerle lo que pasó. Todo lleva un proceso que no es el mismo para todos. Ánimo y fuerza. Un besote