Voy a ser un poco ranciest, porque lo primero que quiero decirte es que te quites de la cabeza la idea del «final feliz». No por nada, que si los dos sentís cosas el uno por el otro, es posible que la historia termine bien… pero las relaciones no siempre son fáciles, se pasan por épocas muy complicadas que los cuentos no nos cuentan.
Por otra parte piensa lo siguiente: esa amistad tan especial que tenéis existe probablemente porque os gustáis. Así que yo en tu lugar me arriesgaría a vivir esa historia a ver qué pasa.