El cuerpo no lo es todo. Si has superado un trastorno alimentario (al menos físicamente, porque mentalmente está claro que aún trabajas en ello) demuestra que eres una persona fuerte y responsable contigo misma. Sí, el envoltorio es lo primero que se ve, pero créeme, ya sea seas gorda o delgada, siempre habrá gente a la que le gustes y gente a la que no. Intenta concentrarte en otras cosas, lleva una vida saludable y ocupa tu mente. Y eso de «siempre pierdo» en comparación con las demás es imposible, aparte de que tu misma dices «me comparo con otros CUERPOS», no PERSONAS. Comenta en la terapia esa obsesión, te ayudará.