Me duele mucho leerte. Ya está bien de tragar y de aguantarlo. Basta de sufrir y basta de faltas de respeto hacia tu persona. Lo detestas, en el fondo lo detestas y ahora has empezado a exteriorizarlo. No mereces vivir así. Aún alegra que estés despertado tras un largo letargo de diez años. Eres fuerte y tienes las herramientas para ser independiente.
Mucha fuerza y un abrazo.