Pues desde todo el respeto del mundo, prefiero a las «imbéciles» como dices tú que se quejan y sufren por un tío que a las moralistas que pensáis que tenéis el dominio y el conocimiento absoluto. Cada una puede expresar lo que le dé la gana sin que tenga que venir nadie a faltar al respeto, que es lo que acabas de hacer tú.
Un saludito