Ay cariño mío, llora, llora todo lo que quieras, pero que sea por el desahogo de la bala que acabas de esquivar.
Eso no es una persona, es una alimaña.
Y como sub-humano que es, ¿en serio vas a darle el más mínimo crédito a la basura que salga de su boca? Es que si dejamos que la opinión de cualquier mierda nos afecte, entonces acabamos locas de la puticabeza y es culpa nuestra.
Que yo entiendo el palo que te has llevado, pero si ya le dejaste una vez es porque ya sabías que no es alguien que valga la pena. Y si no vale la pena, ¿qué hacemos hablando de él siquiera?
Mi consejo es que te mentalices de lo por encima de él que estás. Eso y que veas que es tan ridículo y arrastrado que en lugar de llorar por él, llegará el día en que te rías en su cara.