Date la vuelta y sigue tu camino, cielo. Y si se presenta de nuevo, dile con la cabeza bien alta: «La gorda a la que te tiras, ya no te va a llamar mil por que pasa de tu culo y de tu poca hombría». Ah y a la próxima vez, cariño, acuérdate que debes colgar el teléfono después de una llamada. De nada».
Tú vales más que eso. Nadie tiene porqué ocultarte.
Espero que nos sigas contando qué tal ha ido todo.
Ah, y no hay perdón que valga. Si lo dice delante de sus amigos es por que realmente lo piensa, cariño.