Nadie cambia y aún menos sin pasar por terapia. Quizás se comporte a ratos por el miedo a perderte pero por dentro su agresividad sigue como en un volcán que en cualquier mo.ento puede explotar y volverse muy destructivo. Estás en peligro y lo sabes. El maltrato suele ir a más. Seguramente el dependiente es él, y ha generaso la vodependencia en tí. Yo sólo pyedo decirte que te informes, que te asesores. Llama al teléfono del maltrato. Ya se que es muy duro y que una «parte» de tí ama a una parte de él, pero no puedes vivir en una jaula con un león ni hacer que se vuelva vegetariano. No va a cambiar. Ya has aguantado mucho y sí: Has perdonado lo imperdonable. No renuncies a tu vida por más tiempo, por favor. No creo qquieras eso para tí.7