A base de hostias con la vida he aprendido que el hecho de compartir sangre no significa que seáis familia.
Si hubiera sido una persona cualquiera la que te hubiera hecho daño, no te sentirias culpable por no sentirte mal… pero es tu padre.
Yo te diría que seas honesta contigo misma y si no te sale darle a tu padre el descanso que no merece, no se lo des…
Somos humanos y nuestros actos tienen consecuencias, los de tu padre también.
Un beso y mucho ánimo