Yo decía exactamente lo mismo pero cuando descubrí la opción de no tenerlos (gracias al feminismo) me llegó una especie de descargo brutal. Me gustan los niños/as, tengo dos sobrinas y un sobrino. Los amo, daría mi vida por los tres. Y también sé que por nada del mundo podría cuidarlos 24/7. No quiero, no puedo, decido no hacerlo. No me da la vida para esa responsabilidad. Dicen que hace falta un pueblo entero para educar a un niño, pues nada seamos parte del pueblo y los niños/as que los tengan otras personas.