Para empezar, no tener hijos es una opción tan válida y respetable como cualquier otra y, ante la duda, es mejor no tenerlos. Un hijo es un huracán que te cambia la vida totalmente y hay que hacer un ejercicio de realismo antes de tenerlos. Lee, pregunta, escucha a otras madres, que te cuenten experiencias buenas, malas y regulares… Después tú tendrás tu propia vivencia y puede parecerse o no, pero al menos no vas a parir con la mentalidad de una niña de 12 años que juega a las casitas. Dicho esto, no tiene NADA que ver un niño random con tu hijo. Yo cuidé niños antes de ser madre y tenía una idea bastante realista de lo que era un niño, de lo que no tenía ni idea es de lo que se siente por un hijo cuando es tuyo. Yo hago cosas ahora que me mataba de coraje ver cuándo no era madre. Cosas que desde fuera parecían un incordio horroroso (dormir con mi hija, por ejemplo) son ahora de los mejores momentos de mi vida, de los que más disfruto y los que más pena me da que se vayan con el tiempo. Mira, antes de ser madre, iba a cenar con amigos con niños y veia como los «interrumpían» constantemente, que si agua, que si pis, que si quiero ir allí a jugar ven conmigo, que sí dame la manita… Veía a las madres/padres levantarse 800 veces de la mesa en una cena y pensaba por qué no les dicen que no? Qué coñazo… Ahora soy yo la que se levanta. A veces me molesta, a veces le digo que no, pero otras veces cojo su manita, y voy donde ella me dice y disfruto de sus ocurrencias y su lengua de trapo, de su explicación de lo que sea que me este contando, de su descubrimiento de la vida. Es sólo una muestra. Hay cosas que te van a seguir molestando, pero cuando son tus hijos la sensación es 100% distinta.