Cuando yo usaba la talla 36 tenía tantos complejos que jamás me atreví a subir una foto mía en bikini, aunque fuese una foto preciosa con mi pareja o mis amigas. Han pasado los años, una enfermedad por mí y una medicación que me hizo subir bastante de peso. A día de hoy subo fotos sin maquillar en la piscina, en bikini, con mi pareja, mi hijo, mis amigas, etc y me da igual, me veo hasta más guapa porque salgo feliz y no creo que nadie de mi entorno se pare a mirar mis piernas o mi barriga más que mi sonrisa y a mi pequeño precioso y feliz en mis brazos. Con esto quiero decirte que TODO está en nuestra cabeza y que somos como somos, está claro que no vas a subir una foto estornudando o donde tu papada se ha multiplicado por mil por la postura jejeje pero cuando más guapas estamos sin duda es cuando nos queremos y salimos felices en las fotos, cuando estaba delgada tenía mucha ansiedad y estaba bastante chunga psicológicamente y todo el mundo me ve mejor ahora que claramente me sobran kg y retengo líquidos. Disfruta tu vida y tómate fotos con total tranquilidad