Yo estuve hace apenas un mes en el aquópolis de Torrevieja. Todo genial hasta que me fui a subir en una de las atracciones. Peso 85 kg y al llegar a la entrada del tobogán una socorrista me pide que me pese. Me resultó: 1o vergonzoso para mí pq iba con mis amigos y 2o alucinante porque no pensé que aparentase ese peso. Me subí a la báscula y me sentí mal al ver que mis amigos intentaban no mirar. Pero peor cuando la socorrista dijo «qué sorpresa» al ver que no sobrepasaba el peso permitido. Ahora, digo otra cosa, si fuese ella se me caería la cara de vergüenza.