Bienvenida al club. La mia es exactamente igual a lo que cuentas. La gota que colmó el vaso fue cuando, recién parida y en el hospital aún, me soltó la perlita de que ella eso de abuela, no le gustaba, que quería que su nieta la llamara “mamá”, imagínate mi cara, y mi contestación, “perdone señora, esta niña solo tiene una madre, y soy yo”. Si ya no me tragaba de antes, menos a partir de ese momento. Menos mal que su hijo sabe bien como es la doña, y la corta muchas veces, podría decir que tengo “suerte”