Hola corazón!
La verdad es que es una situación muy conplicada y te digo por experiencia que la sangre no hace la familia..no tienes obligación ninguna de hablarte con quién te hace daño aunque lleves sus apellidos. Ahora bien, han pasado muchos años y eres una mujer fuerte e independiente y entiendo que es tu madre y tiene que ser muy difícil tener la oportunidad y rechazarla.. si te sientes con fuerzas de volver a retomar el contacto con ella, adelante, aunque esta vez las normas las pones tú, al igual que los límites. Ojalá salga algo bueno de todo esto, mucho ánimo!!