Hola guapa,
Pues yo estoy en una situación similar a la tuya y la verdad es que creo que tienes que ser tú la que valora si estas dispuesta a abrir la puerta a que te hagan daño o a que, al contrario, las cosas mejoren. Por lo que has contado yo andaría con pies de plomo aunque se te ve que rienes las cosas claras y mientras seas tú la que marca las pautas y no dejes que se aprovechen de ti o te “usen” por asi decirlo estoy segura de que no tienes nada de lo que preocuparte.
Un besito