Yo vivo una situación parecida con mi familia y para colmo mi pareja también lo vive con la suya así que estamos prácticamente solos para todo. Lo que sigo aprendiendo tropezón tras tropezón es que siempre que vuelven a entrar en mi vida o me relajo y pienso ahora estamos mejor acaban decepcionándole, traicionándome y la que acaba con el corazón destrozado soy yo. Así que aunque duela sé que no me hace bien porque no recibo lo que doy.