Empiezo diciendo que me caes mal por decir que «toda chica en su sano juicio ama que se lo coman», yo estoy muy en mi sano juicio y prefiero que aparten sus bocas de mi coño. A mi novio le encanta comerlo y mi sacrificio es permitírselo.
Por otra parte, a mí me da asco comer pollas y llevo años sin hacerlo, desde que aprendí que no debo nada a nadie y que si no disfruto algo en la cama, no lo hago. Tu novio tiene todo el derecho del mundo a decirte que no, faltaría más.