Te entiendo tanto, sé que es duro aceptar las cosas que no nos gustan de nuestro cuerpo pero debemos aprender a querernos. Yo una vez en plena faena con mi chico le pinché con un pelito que tenía en el pecho. Me quedé súper avergonzada, pero al verme así empezó a reírse y le dio igual. A veces somos nosotras mismas las que nos ponemos barreras