Hablas de la relación como si fuera un combate: “a pesar de haberse portado mal”, “seguir luchando”, “rendirme”,… Las (buenas) relaciones no son tiras y aflojas, son sentimientos preciosos de los dos por los dos. Y esto no lo es.
No es que abandones, es que nunca hubo. No dejes que te maree (que lo seguirá haciendo cuando le digas que no quieres volver a verlo más).