Madre mía qué tropa de subnormales. Con 22 años y haciendo esas cosas como si fuesen críos sin educación. No eres tú la que debe avergonzarse, querida… Son ellos. Y si algún día te envalentonas y, riéndote, les dices algo como «¿no te da vergüenza ser así?» probablemente les rompas tanto que no vuelvan a atacarte.