No hay razones buenas y malas para no practicar sexo. No, porque no quiero, porque no me sale de ahí, es más que suficiente. No tienes que justificarte. No es no, con una razón X y sin razón también es NO. Porque el sexo tiene que ser consentido y deseado. Si tú en ese momento no lo deseas, no lo deseas y punto.
Y si él no entiende tu forma de decir no, definitivamente la próxima vez que se ponga en esa tesitura, dile «No, y es un no firme, así que si sigues insistiendo luego no digas que te duelen mis palabras»
Si se lo has contado como lo has contado aquí, que estás cogiendo miedo al sexo, que te hace sentir mal y se preocupa más en defenderse que en pedirte perdón, es preocupante. Analiza bien tu relación.