Para ti y para todas las que están en tu situación: mandadles a casa de sus madres. Con el tiempo todas nuestras rarezas se acentúan, si ahora no aceptan que puedas necesitar un abrazo con el tiempo no aceptarán ni que tengas tus propias necesidades. Créeme, yo estoy ahora mismo en esa etapa de darle puerta y tras 16 años, un matrimonio, dos hijos y 4 años tomando antidepresivos se hace mucho más cuesta arriba. Nosotras somos personas, con nuestros momentos álgidos y momentos bajos, el que no sea capaz de aceptarlo está mejor bien lejos. Ánimo chicas, el mejor amor que merecemos es el beso propio.