Pues olé tú! Haces muy bien! De vez en cuando viene bien una alegría para el cuerpo y una historia también para contar, porque no.
Yo hice eso una vez… Estaba viviendo en Francia, conocí a un chico en un chat, hablamos un poco, nos mandamos unas fotos y le propuse venirse a mi casa. Un rato después allí lo tenía, un chulazo negro con un cuerpazo pero 0 conversación; me empezó a hablar de topicazos españoles y sobre fútbol, y yo odio el fútbol, así que a los pocos minutos ya estábamos manos a las obra. Nos lo pasamos tan bien que no fue la última vez que quedamos, pero para eso siempre.