Pues algo así básico es que muchos preliminares siempre son buenos. Antes de pasar a la acción estate un buen rato de besos, caricias, pasarle los labios y la lengua por zonas erógenas (cuello, orejas, ingles…)
Otra cosa que a mí me gusta hacer y a ellos les pone son pequeños juegos del tipo: decirle que no se puede mover ni un milímetro y besarle tú despacio, explorando su boca y sus labios (se morirá de ganas de corresponderte pero tiene que estarse quieto… llegará un momento que le dé igual «perder» el juego y se te lance a saco). O darle un montón de besos pequeñitos en muchas partes del cuerpo pero nunca en la boca ni en el pene, aunque cada vez va cayendo alguno muy muy cerca…